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(Revista “Desmemoria”, diciembre 1998)

 

Por Alberto Ferrari Etcheberry

 

YRIGOYEN Y EL PODER JUDICIAL : LA PRISION PREVENTIVA Y ENCARCELAMIENTO DE RODOLFO MORENO POR DEFRAUDACION Y PREVARICATO *

 

1 Extraño caso el de Hipólito Yrigoyen. No existe en nuestra historia , salvo quizás Alfonsín, un presidente en ejercicio de su mandato tan libremente vapuleado y calumniado. La reivindicación, iniciada en vida, incluyó a duros y consecuentes adversarios. Yrigoyen nacionalista, Yrigoyen popular, Yrigoyen probo, parecían afirmaciones ajenas al juicio crítico de sus gobiernos, de sus aciertos, de sus errores, de sus debilidades, abriendo de tal modo un campo que parecía fructífero para la investigación ; y, a partir de allí, para la comprensión de causas más complejas que la voluntad o el deseo. Sin embargo más tarde, y paradójicamente de la mano de quienes tienen todos los instrumentos formales de la investigación al alcance de las suyas, se cuestionó su vínculo popular y, más recientemente, su "supuesto nacionalismo".

 

2 El introito vale para justificar mi estupor ante un párrafo de las cartas de Pablo González Escarrá a Rodolfo Moreno y de su acotación, debida, presumo, a la información dada por el Dr Pablo González Bergez, hijo del remitente. Dice González Escarrá a Moreno el 14 de diciembre de 1929:

 

"La justicia de nuestra tierra...no se hubiese dado a la práctica del servilismo para halagar los odios de un anciano loco, que no otra cosa es el Presidente ...mi gran anhelo de verlo (a usted) prontro libre de este proceso, que desde ya es un honor haberlo merecido, tanto como una infamia para quienes lo fraguaron y alentaron con menguados fines." Y se acota: "Se trataba de un proceso judicial que tuvo por excusa analizar su intervención ( de Rodolfo Moreno) como abogado en una sucesión, pero que por motivos políticos en mayo de ese año le dictaron prisión preventiva y se ordenó embargo de sus bienes por 600.000 pesos."

 

El cargo queda expresado con claridad : el proceso a Rodolfo Moreno fue fraguado por motivos políticos por el Presidente, el "anciano loco".

Así, Yrigoyen : ni popular, ni nacionalista, y ahora, además, manipulador de los jueces para perseguir al adversario.

Y como parece insinuarse la pretensión “realista” de reivindicar a la década infame , aún en quienes guardan comunidad con el único que reivindicó la autoría del epíteto, creo útil deslindar los campos y usar el presente de un modo que es, al menos, más respetuoso de los hechos, para entender la anatomía de los treinta.

 

3 ¿Quiénes eran en 1929 González Escarrá y Moreno ?

González Escarrá un caudillo conservador de 25 de Mayo, más precisamente de un pequeño poblado con estación ferroviaria de ese partido, Gobernador Ugarte, nada menos. Al frente de la capilla se ve el busto que recuerda a quien como Ministro precisamente de Moreno la hizo construir, aunque ni la capilla ni ese ramal del Ferrocarril Oeste funcionan. Abogado, fue diputado nacional e integró la Corte Suprema bonaerense. Las cartas a Moreno - " verbo de la revolución más hermosa y más justa ", exagera por partida doble en septiembre de 1930 - lo acreditan como un lúcido miembro de la máquina conservadora . En especial cuando al analizar la derrota del 5 de abril de 1931, achaca la victoria radical a

 

"algunos graves errores nuestros, como el de la reorganización sobre la base de apellidos",

 

pero subrayando que la principal causa es

 

"la falta de cultura cívica del electorado".

 

En esas líneas González Escarrá expresa las dos tendencias del golpe septembrino, a la vez que define su propia adhesión.

Por un lado, la doctrinaria, optimista, ridícula, de Uriburu, Sánchez Sorondo, Ibarguren, que al viejo partido de "viva el patrón, viva el dotor, viva el partido conservador" , sostenido por la "interacción" de timba, putas y macrós, a menudo no más que un "hato de cafres", le impuso una reorganización concebida desde el corporativismo, fundada en la convocatoria a "las fuerzas vivas", y presidida por un gran estanciero, antiguo militante y funcionario radical, el ingeniero Alberto Duhau, ex Presidente de la Sociedad Rural Argentina.

Por otro, la escéptica, pragmática, "falaz y descreída", que con Justo a la cabeza, a la "incultura cívica" la remediaría con el fraude patriótico, para el cual se necesitaban tanto las policías bravas, los Ruggero y los Valdés Cora , como los Vignart, los Míguez, los Díaz, los Barceló, los Fresco, los Verzura, los Medús, los hombres de comité y no los clubmen - a los que Sánchez Sorondo adjudicaba la paternidad del golpe septembrino - ni los Federico Martínez de Hoz, otro ex Presidente de la Sociedad Rural y gobernador depuesto en 1933 por el golpe palaciego de la máquina conservadora, en la primera reivindicación abierta de sus derechos.

Rodolfo Moreno era un exponente típico de lo que hoy se denominaría la clase política . El "plebiscito" de Yrigoyen de 1928, primero, y luego el golpe septembrino seguido por la persecución, la proscripción y el fraude, abrieron un cisma que, empero, no impidió solidaridades y vínculos, antes y después. Recuérdese que hasta esa reorganización conservadora de 1930 Barceló estuvo fuera del partido , y no siempre haciendo malas migas con los radicales, como volvería a ocurrir más tarde, cuando con sus borratinas organizadas imponía la elección de los radicales más amigos, aunque la interna los hubiera pospuesto en la lista partidaria.

En esa máquina bonaerense no dominan los grandes estancieros ni los apellidos tradicionales - del "patriciado" como gustaba calificar Pinedo, quien más tarde rendiría homenaje al aparato conservador, con justicia, pues sin el fraude bonaerense no hubiera habido Concordancia - sino "los comunes". Como González Escarrá. Aunque también suman los administradores y mayordomos de los terratenientes ausentistas, y los ganaderos chicos, pesan los profesionales de los pueblos, preferentemente abogados, hasta con algo de "m'hijo el dotor". Como González Escarrá. Moreno, sobre quien luego volveré, es jefe de este aparato. La solidaridad partidaria es el fundamento de la adhesión partidaria, y de esta tautología se derivan dos efectos. Uno, conceptual : somos los buenos porque ellos son los malos. Otro, individual : el partido como fuente - estoy apuntando a la lícita - de la actividad profesional : nombramientos, clientes, ascensos, sucesiones...

 

4 Un pleito familiar, que involucraba a dos de las más importantes fábricas del país en ese momento , origina los hechos por los que la Cámara del Crimen de la Capital Federal, integrada por Lucas Luna Olmos, Francisco Ramos Mejía y Juan P. Ramos, receptando el pedido del Agente Fiscal Luis F. Barberis, decreta el 7 de mayo de 1929 , "la prisión preventiva de los acusados Rodolfo Moreno (hijo) y Oscar C.Meyer en cuyos bienes se trabará embargo hasta cubrir la suma de $ 600.000" por los delitos de defraudación y de prevaricato contra sus clientes y mandantes, ordenando continuar la investigación por defraudación a varios bancos y por los delitos de quiebra fraudulenta y de falsificación de balances. Moreno y Meyer permanecerán detenidos más de siete meses, hasta el 21 de diciembre de 1929.

Uno de los camaristas firmantes es el Dr Juan P. Ramos, Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, entonces enfrentado a los estudiantes en un largo conflicto, y a quien González Escarrá parece imputar la autoría del proceso contra Moreno cuando escribe :

"La actitud de los estudiantes parece un acto de justicia sobrehumana, pero todavía incompleta, porque el doctor Juan Pablo Ramos merece más, muchísimo más : personaje oblicuo, mezcla de universitario y de lunfardo."

Ramos, pues, instrumento de Yrigoyen.

Esa es la causa criminal por la que se imputa a los jueces - por servilismo a Yrigoyen - perseguir a Moreno por razones políticas fabricando un proceso que "es un honor haberlo merecido".

Quedan expuestas las cuestiones a deslindar: por un lado, la artificilidad del proceso o, al menos, su injusticia evidente; por otro, la influencia política.

 

5 Guinzburg apunta que

"un historiador tiene derecho a distinguir un problema allí donde un juez decidiría un ‘no ha lugar'. Es una divergencia importante que, sin embargo, presupone un elemento común a historiadores y jueces : el uso de la prueba".

Recordé este encuadre del historiador de los procesos de la inquisición en cuanto asumí la necesidad de ordenar antiguos materiales para despejar la imputación a Yrigoyen, que corría el riesgo de ser aceptada si recibía la influencia de la opinión hoy dominante sobre la relación entre jueces y poder político.

Se trata, en el caso, de una cuestión privada, un conflicto por intereses patrimoniales, a través de actos en sí mismos ordinarios, propios de los negocios, que se entendieron instrumentos delictivos en el marco de una forma particular de la defraudación : la mise en scene orquestada a través del aprovechamiento de la confianza depositada por el cliente-mandante en el abogado-mandatario : el ardid, que tipifica a la estafa. Quiero con esto explicar que la prueba histórica se subsume y se confunde con la prueba legal y se navega orillando el riesgo de la distorsión de la perspectiva específica, lo cual, a la vez, alerta sobre la necesidad de evitar tanto la afirmación dogmática como el refugio a la técnica jergosa, ajena al lector y a la valoración histórica. El problema, entonces: cómo narrar sin caer en el memorial procesal ; cómo describir conductas sin la inmersión en la norma jurídica.

 

6 La causa judicial que motivó el procesamiento de Moreno es una historia en si misma.

En 1924 falleció doña Angela Della Valle de Palma. Al iniciarse el juicio testamentario, las cinco herederas mujeres comprobaron que la cuantiosa fortuna peligraba seriamente como consecuencia de garantías, dadas por el padre, José María Palma, por deudas de un negocio de los hijos varones, la usina láctea "La Granja Blanca", uno de cuyos directivos es Luis Palma, por entonces Presidente de la Unión Industrial Argentina.

El activo en juego - que no incluye a “la Granja Blanca” - es muy importante : se lo calculó en no menos de veinte millones de pesos; y a más de campos, con sus haciendas, útiles y maquinarias, incluye una sociedad que es titular de una fábrica de productos químicos en Zárate, “La Diana”.

Hacia abril de 1925, las mujeres no aceptan entregar la representación al padre, que tiene la de los cinco varones, y el entonces diputado nacional Rodolfo Moreno - quien actúa junto con su procurador Oddo Martelli - es su abogado y mandatario. En una situación de enfrentamiento, los dos grupos y los bancos acreedores firman dos convenios, con aprobación judicial, - el autor principal probablemente es Moreno - cuyas beneficiarias son las herederas mujeres. Se dispone la liquidación ordenada de bienes, tanto de la sucesión como los propios del padre, y también los de las dos sociedades familiares involucradas, para pagar las hipotecas y los avales del padre por las deudas de “La Granja Blanca”. Las herederas quedan garantizadas en su parte hereditaria y serán pagadas con preferencia.

Una cláusula, que tendrá implicancia esencial en los hechos y en la querella, otorga a las herederas el derecho para percibir una parte de su herencia - 500.000 pesos - con antelación a todos, aun a los bancos acreedores, del precio de venta, cualquiera fuera, de la fábrica "La Diana" de Zárate, valuada en cuatro millones de pesos. Absoluta prioridad sobre el único bien sin deudas ni problemas.

Los convenios, muy detallados, designan una Comisión Administradora y Liquidadora de los bienes, que recibe para cumplirlos un mandato irrevocable de las dos sociedades y un mandato general de todos los Palma. Se prevee la posibilidad de convertir a una o ambas sociedades en sociedad anónima, siempre que medie conformidad de la Comisión de Bancos, que también se crea, y que los bancos reciban las acciones en prenda y designen los directores; y sin que ello pudiese alterar el privilegio reconocido a las cinco mujeres.

Ya liquidados importantes bienes, en diciembre de 1926 Moreno y el Dr Oscar C. Meyer, entonces también diputado nacional, asumen como integrantes de la Comisión Liquidadora, como una nueva manifestación de seguridad para las herederas. El 31 de marzo de 1927 Moreno propone a las herederas constituir una sociedad anónima para la fábrica de Zárate, permutando su derecho al cobro preferente del precio de venta por debentures garantizados con hipoteca a emitir por la nueva sociedad. La razón : “evitar el arrastre de (la fábrica de ) Zárate por la situación angustiosa de La Granja Blanca”. Las herederas aceptan. Una semana después está constituída la sociedad anónima por el padre y los varones Palma.. Un mes después los accionistas son otros y la presiden Moreno y Meyer y ese mismo mes de mayo se decreta la quiebra de La Granja Blanca y de los varones Palma. Vertiginoso. Durante los meses siguientes las herederas esperan las garantías hipotecarias comprometidas. En noviembre de 1927 Moreno es nombrado síndico de la quiebra de La Granja Blanca.

Las herederas urgen y piden adelantos a cuenta de sus créditos. De improviso Moreno es inhallable, hasta que se les anuncia que ha viajado imprevistamente a Europa, dejando a Meyer la responsabilidad de desatar el conflicto al negarles a las herederas debentures, intereses, acciones : ustedes, les dice, son acreedoras de “la Diana griega mientras que la nueva sociedad es la Diana romana que no debe ni paga”.

 

7 Dos de las herederas inician las hostilidades. Sus actuaciones irán sacando a la luz los hechos, varios hasta ese momento desconocidos, como que el balance de la nueva sociedad ignoraba el crédito de las herederas y, por lo tanto, la obligación de entregarles debentures, o que Moreno, actuando como Comisión Liquidadora, “para afrontar el pasivo” vende a desconocidos - nunca se los individualizó - el 50% del total de acciones de La Diana, por una suma ínfima.

Los bancos también accionan, en una situación de amplia repercusión pública y periodística. Las herederas denuncian la situación y logran que el juez trabe un embargfo sobre la fábrica de Zárate. Oscar C. Meyer, presidente de la nueva sociedad, pide su levantamiento y expone la tesis de los querellados : la sociedad anónima La Diana es jurídicamente “un tercero” por lo que “no adeuda suma alguna ” ya que

 

las herederas “serían acreedoras de los componentes de la extinguida firma social Palma Hermanos y Cía., antecesora de mi mandante y la que, a cambio de los bienes que entregaba a la sociedad que represento, recibió su justo precio en acciones de la nueva entidad” por todo lo cual en el balance “no existe referencia alguna al pretendido crédito de las embargantes”.

 

Por lo tanto : ni debentures ni hipoteca en garantía ni acciones ni nada.

Moreno y Meyer son, al mismo tiempo, mandatarios de cada uno de los Palma, como Comisión Liquidadora del juicio sucesorio, mandatarios de las dos sociedades familiares, Presidente y Vice de la nueva sociedad La Diana. Moreno, además, abogado de Palma y sus hijos varones, abogado de cuatro de las herederas, síndico de la quiebra de La Granja Blanca.

 

8 En mayo de 1928 las dos herederas inician la querella, que tiene una enorme repercusión periodística. El Fiscal Dr Luis A Barberis pide la prisión preventiva de Moreno y Meyer por defraudación, prevaricato, balances falsos y fraude a los acreedores de los quebrados Palma.

El 7 de Marzo de 1928 el juez Dr Artemio Moreno decreta la prisión preventiva por prevaricato.

El 7 de mayo de 1928 la Cámara confirma y amplía la decisión por entender que “el delito cometido es el del art. 172 del Código Penal”, defraudación o estafa, además del prevaricato.

La resolución deslinda las cuestiones civiles, que “a la justicia del crimen no le interesan” , del ámbito penal específico, que resume en tres cuestiones  :

1) con la constitución de la sociedad anónima La Diana ha desaparecido el derecho privilegiado de las herederas;

2) esa desaparición se ha producido delictivamente pues Moreno y Meyer la constituyeron “en forma subrepticia y delictuosa”, amparados “en la confianza que tiene el defraudado en los actos del defraudador”  ; y

3) violando las “únicas limitaciones que tenía su mandato” : no afectar el privilegio de las herederas y contar con la aprobación de los Bancos .

La última defensa de Moreno y Meyer es jurídica : aunque los hechos fueran así, no se les puede imputar haber defraudado - sostienen - porque

 

“no han acrecentado su patrimonio pasando a él el bien sustraído” .

 

El rechazo de la Cámara es lapidario :

 

“La afirmación es errónea. Desde que existe el derecho penal puede defraudarse no sólo en beneficio propio sino también en beneficio ajeno...Por eso el propio doctor Moreno ha podido decir con toda razón en su obra ´El Código Penal y sus antecedentes´, lo siguiente”. Y cita textualmente: “ Defrauda el que adquiere de manera abusiva o fraudulenta una ventaja perjudicial en perjuicio de otro...El agente puede tener en vista el lucro propio o el ajeno...  Todo lo que disminuye los bienes de la víctima y ya se trate de derechos o cosas, se entiende que la perjudica.”

Moreno permanecerá detenido en el Departamento de Policía.

 

9 El 21 de diciembre de 1929 la Cámara del Crimen sobresee a Moreno y Meyer

No hubo cambio de opinión de los jueces anteriores sino una diferente composición del Tribunal. Varias recusaciones de Moreno y Meyer obligaron a que la causa fuera resuelta por la Cámara Comercial. El tribunal se integró así por los doctores Agustín N. Matienzo y P.Meléndez, jueces comerciales, y el Dr Francisco Oribe, camarista penal, quien votó en disidencia y por el mantenimiento del procesamiento por defraudación y prevaricato. Moreno y Meyer recobraron la libertad.

10 La nueva resolución - voto mayoritario - entiende que

1) la sociedad anónima La Diana estuvo bien constituida : los bancos se habían desatendido de los convenios y las querellantes aceptaron la propuesta de constitución de la sociedad ;

2) la conformidad de las querellantes convalida los actos de Moreno aunque los actos ejecutados por Moreno les fueran perjudiciales;

3) el crédito de las mismas no se ha perdido porque, aunque la sociedad lo niegue, “de hecho” la sociedad La Diana es deudora de esa obligación y deberá cumplirla, por lo cual no se ha beneficiado;

4) La Diana no está en falta, pues no pudo emitir los debentures por “la fuerza mayor que significó el propio embargo trabado por las querellantes” sobre la fábrica ;

5) no hay perjuicio para las querellantes porque los bienes de La Diana “han sido asegurados por las querellantes por medio de ese embargo”  ; y

6) La Diana ha reconocido su crédito a otras dos de las cinco herederas, por lo que "es de suponer" que también lo hará con las querellantes.

 

El voto en disidencia del Dr Oribe, en contraste, sostiene que

1) es inadmisible suponer la aprobación de las herederas, cuando “a su crédito no se lo hizo constar en el pasivo” de la sociedad La Diana ;

2) Moreno y Meyer no pudieron prescindir de la autorización de los bancos pues los convenios no estaban caducos, pues era necesario para ello el acuerdo de todas las voluntades en tal sentido, y no lo hubo ;

3) La promesa de los directores de La Diana de emitir y entregar los debentures no obliga a la sociedad ;

4) Los recocimientos o conformidades posteriores al hecho delictivo, inclusive de los herederos, ”carecen de valor jurídico” .

Oribe sigue la resolución anterior, la de sus pares, los camaristas criminales, que habían expuesto con claridad este último argumento que, a mi juicio, parece explicar lo ocurrido entre una y otra decisión :

“Entre los elementos del delito de defraudación uno de los más esenciales es que la parte lesionada, una vez que el delito se ha producido, no puede enervar la acción pública con su perdón o con su consentimiento prestado con posterioridad a los hechos ...un documento posterior ...no puede borrar el delito cometido. ” (mi subr.)

 

11 “Un historiador tiene el derecho de distinguir un problema allí donde un juez decidiría un ‘no ha lugar”, sostiene Guinzburg. ¿ Es ésta la situación ?

Lo expuesto parece suficiente para despejar la primera cuestión : el sumario criminal número 6615 contra Rodolfo Moreno no fue artificialmente “alentado ni fraguado con menguados fines” ni muestra injusticia evidente alguna .

Y se puede, además, “distinguir un problema”.

No es sencillo precisar por qué actuaron Moreno y Meyer del modo que lo hicieron ; en beneficio de quién ; qué es lo que buscaban, aunque mucho indica que, sencillamente, quisieron quedarse con la fábrica La Diana, en todo o en parte.

Las normas legales y su interpretación y, sobre todo, la práctica, la actitud y el estilo de jueces y abogados han variado sensiblemente desde entonces. Sin embargo, hay algunos hechos que quedan al margen de la duda. Es evidente que buscaron que la fábrica de Zárate quedara libre de los efectos de la quiebra de La Granja Blanca y que con ello beneficiaban a Palma padre y sus hijos varones y también al Banco Holandés, único que los acompañó en la vertiginosa constitución de la sociedad anónima. Toda la formación de la sociedad es un ejemplo académico de acto en fraude a los acreedores de los varones Palma, quebrados junto con “La Granja Blanca” .

La intención real de Moreno y Meyer “quedó guardada en el secreto de sus conciencias”, para usar la expresión de los camaristas que los encarcelaron. Pero si no actuaron en provecho propio, lo hicieron en beneficio de los varones Palma: no hay otra alternativa. Y en tal caso el reproche no se debilita, pues Moreno entró en la sucesión de Josefa Della Valle de Palma, como mandatario, abogado y defensor de las perjudicadas hijas mujeres, enfrentadas con su padre y sus hermanos . Esto es innegable : Moreno pasó al lado opuesto y el prevaricato es indiscutible. Tampoco puede negarse que las herederas tenían un crédito de cobro absolutamente seguro. La formación de la sociedad no beneficiaba a las herederas, pero podía perjudicarlas, como de hecho ocurrió. Por otra parte si la maniobra no era desbaratada, quien o quienes quedaran como titulares de la sociedad anónima - Moreno y Meyer, por ejemplo - pasaban a ser dueños de un patrimonio del orden de los tres millones de pesos.

Ninguno de los fundamentos de la resolución que los encarceló fue levantado en la absolutoria, cuya debilidad en ciertos análisis es excesiva . Tal vez sea la concepción estrictamente civilista de Matienzo y Meléndez, agravada por el formalismo imperante entonces. Tal vez haya habido influencias, no en contra sino a favor de Moreno : entre mayo y diciembre de 1929 han pasado muchas cosas y ya está madurando la sedición.

En las defensas de Moreno y Meyer dominan la mala fe y los sofismas  :

- donde el convenio faculta, ellos leen “ordena”;

- integran la Comisión Liquidadora como mandatarios de todos los Palma, pero luego sostedrán que era un nombramiento judicial que no requería conformidad de los mandantes ni caducaba por la revocación de los poderes;

- urgen la formación de la sociedad, pero luego se eximen de responsabilidad por no haber firmado ellos el contrato social sino sus asesorados  y ya que “sólo” ingresaron al directorio un mes después;

- renuncian como apoderados haciendo prestar conformidad a sus clientes con lo actuado en el mismo escrito redacatado por ellos ; y

- siguen actuando como abogados haciendo firmar a sus clientes, invocando la ficción de que éstos son los que deciden, para eludir las responsabilidades del mandato;

- tratan con los bancos en función de un convenio formal y detallado, en cuya redacción intervinieron decididamente, pero dos semanas después lo pasan por alto sin anuncio alguno y decretando luego que de hecho el convenio había caducado;

- justifican la formación de la sociedad en la necesidad de adelantarse a una quiebra inminente y ya sustancialmente decretada por la justicia, pero luego se exculpan porque no habían intervenido como abogados en el juicio de esa quiebra;

- reciben acciones de evidentes quebrados y las venden por un precio ridículo en una maniobra hoy, al menos, de libro de texto, pero se amparan en que todavía no estaban formalmente quebrados.

Y así: “palabras, palabras, palabras”, como calificara el Dr Gorostiaga, abogado querellante.

El razonamiento del voto mayoritario que sobreseyó a Moreno no es más sólido, pero sí más infantil  :

- No importa que la sociedad La Diana negara en juicio el crédito de las herederas, omitido además en sus balances: la sociedad estaba equivocada y aunque diga lo contrario es deudora.

- No importa que las herederas actuando bajo la confianza depositada en Moreno, aceptaran suplantar el dinero de la venta por debentures con garantía hipotecaria que, además, nunca recibieron: de ese modo dieron su conformidad para crear la sociedad, aunque se perjudicaran.

- No importa que la sociedad y Moreno hayan fraguado un juicio de escrituración para apoderarse del inmueble de la fábrica: lo cierto es que no eso no pudo lograr por el embargo trabado por las herederas, por lo que éstas no pueden alegar que perdieron algo.

En concreto: no importa que el ladrón entrara por la ventana al banco y se llevara la caja fuerte: cuando la abrió funcionó una alarma y por eso no pudo sacar nada… Ergo, no hay delito.

A eso se agrega un argumento específico. Dice la resolución: el mandato es un contrato civil y si el mandante dió recibos y conformidades, la actuación del apoderado fue correcta, aunque haya mediado abuso de confianza, ardid, engaño, etc. e inclusive los hechos consentidos más tarde se comprobaran perjudiciales para el representado. Así, si ha mediado un poder, se borra el delito de estafa .

La primera resolución había recordado, aun a los querellantes, que el delito de defraudación no se borra con el perdón o el consentimiento posterior al hecho cuestionado. En contraste, la resolución exculpatoria, como lo sostiene en su disidencia el Dr Oribe, funda así el sobreseimiento. Pero como no fueron las querellantes sino otras dos herederas quienes fraguaron el perdón, los jueces Matienzo y Meléndez tienen que recurrir a una razonamiento hipotético: si La Diana les reconoce el crédito a ellas por qué se va a negar a hacer lo mismo con las querellantes? Toda vinculación con una sentencia penal ya ha desaparecido totalmente, pero, en contraste, se enriquece la historia: desde mayo a diciembre de 1929, con la ayuda de algún Palma y - es mi intuición - con la de los bancos, se fue preparando la “solución” judicial para Moreno y Meyer .

Pues bien: más que proceso fraguado, intuyo un sobreseimiento ayudado  que necesitó recurrir a dos camaristas comerciales y un fiscal civil y comercial, pues tres camaristas, un fiscal y un juez, todos en materia criminal, mantuvieron la prisión preventiva por defraudación.

 

12 Queda claro que el proceso contra Moreno no se fundó en presiones políticas. Pero:

¿ las hubo?

El defensor final de Moreno, Eusebio Gómez, no las alegó. Tampoco los conservadores.

Gómez en el prólogo a su alegato y la resolución de sobreseimiento - que no incluye el voto en disidencia del Dr Oribe - se refiere a los “errores judiciales de tanta magnitud que nadie acierta a explicar” pero las consecuencias que extrae son legislativas: “es impostergable la reforma de nuestro procedimiento penal” para eliminar “las odiosas trabas opuestas a la defensa durante la instrucción del sumario” y “ la iniquidad del sumario secreto” , restringiendo “la prisión preventiva a los límites de la necesidad social”.

Las críticas de Gómez las repetirá el propio Moreno.

Ese fin de diciembre de 1929 fue álgido. El 20 los diarios informan el cierre de la Caja de Conversión y embargos contra Aldo Cantoni en una causa penal. El domingo 22, la absolución de Moreno, la prisión preventiva por malversación para un ex tesorero de la Universidad de Buenos Aires y el procesamiento de Orfila, ex gobernador de Mendoza, mientras Bravo Barros y Cía anuncian el remate judicial de La Granja Blanca con adjetivos encomiáticos desusados. El 25, atentado contra Yrigoyen. El 27 “mitin” de la Junta de Gobierno del Partido Conservador de Buenos Aires en su sede de Tucumán 650, presidida por Antonio Santamarina, “para rendir homenaje al doctor Moreno”, palabras de su biógrafo oficial, Monis.

Alfredo J.Medús pide el juicio político a los magistrados, pero Santamarina, abriéndose paso con las loas y adjetivos usuales - estoico, conciencia limpia, honorable, inmaculado - encauza con prudencia:

 

“ Si ha habido jueces que no han sabido estar a la altura de la justicia y mucho menos administrarla, eso se establecerá oportunamente y en el lugar que corresponda.”

Moreno agradece la solidaridad recibida. Ante un auto judicial “cuyos términos asombraron por su agresividad” , los conservadores “desbarataron un plan de ignominioso descrédito”. Nada más dice el biógrafo oficial. La crónica periodística es más amplia: Moreno, refiriéndose a la críptica frase de Santamarina - omitida en la reseña del biógrafo - rescata “la promesa de enjuiciamiento pues “la reparación no podrá ser negada”. Luego, como Gómez, encauza la cuestión en el terreno legislativo:

 

“los adversarios mismos cooperarán porque no planteamos un caso político sino una cuestión institucional y de estabilidad social.” (mi subr.)

Al día siguiente Moreno recurre al Colegio de Abogados : “no puede mantener en su seno a letrados que actuaron contra los principios éticos ”. Critica a los jueces “prejuzgadores ”: se usó un lenguaje excesivo, una “extensión nunca empleada ”, marcada agresividad, evidenciada al citar su opinión sin darle oportunidad para el debate, no hubo prevaricato porque el delito exige que la conducta del mandatario se haya cometido en juicio y su actuación como miembro de la Comisión Liquidadora de Bienes fue “extraña al juicio”.

Reténgase : nada de persecución política en el momento culminante de recuperar la libertad y ser agasajado por sus correligionarios. Y nada de mencionar la defraudación.

¿Juicio político? ¿Expulsiones? ¿Acusaciones concretas?: “Palabras, palabras, palabras” . Todos los jueces involucrados se jubilaron en paz. Los querellantes doctores Gorostiaga y Battilana siguieron litigando en las innumerables causas Palma. En 1948 - dos décadas - lograron la nulidad de la sociedad anónima La Diana, la creación de Moreno.

No fue más feliz la cruzada legislativa. A raíz del proceso a Moreno, Gómez calificaba a la instrucción penal “de inquisición en la que la tortura material ha sido sustituida por la tortura moral”. Con parches y remiendos, el procedimiento, inclusive en cuanto al secreto del sumario y la prisión preventiva, pese a la acumulación de críticas subsistió en sustancia más de medio siglo , y sin que la larga década conservadora recordara los compromisos asumidos al defender a su jefe.

Eso sí: "la revolución más hermosa y más justa" al padecimiento moral le sumaría la tortura material sin límite y la Penitenciaría de la avenida Las Heras se haría famosa, como genuina precursora de la ESMA y el Olimpo, por Leopoldo “Polo” Lugones (hijo) y Alberto Viñas.

 

13. ¿ Fueron de todos modos los magistrados que procesaron a Moreno conspicuos radicales u hombres de ideas o actividades políticas opuestas a la de Moreno? Nada lo indica.

Artemio Moreno tuvo fama de liberal y algún fallo suyo es citado con respeto por Soler. En plena dictadura uriburista el juez Moreno hizo lugar al habeas corpus de Natalio Botana, lo que no debe haber desagradado a su amigo Rodolfo Moreno, conspirador del grupo “Crítica”. Barberis fue luego juez ; amigo personal del Presidente Ortiz, en algún momento fue su Ministro, cuando Moreno era su embajador en Japón. Lucas Luna Olmos y Francisco Oribe continuaron su carrera judicial sin conflictos durante la larga década conservadora. Oribe es recordado por la autoridad de sus opiniones. Francisco Ramos Mejía llegó a ministro de la Corte Suprema y fue removido en el juicio político de 1947, luego que renunciara a defenderse.

Pero el principal imputado fue Juan P. Ramos “personaje oblicuo, mezcla de universitario y de lunfardo". Hombre de derecha, ajeno al radicalismo en cualquiera de sus variantes, Ramos presidió el Consejo Nacional de Educación y fue un distinguido penalista argentino. Por entonces era Decano de la Facultad de Derecho y en un conflicto con los estudiantes y otros profesores, renuncia. ¿Quiénes son los profesores que apoyan a Ramos, el “perseguidor” de Rodolfo Moreno? : la flor y nata de “las derechas” encabezada por Ramón S. Castillo y Mariano de Vedia y Mitre. Entre ellos el consejero Francisco Oribe, el camarista que en minoría en esos mismo días votaba por mantener procesado a Rodolfo Moreno. Durante el gobierno de Uriburu fue delegado gubernamental a la Asamblea de la OIT.

 

14 Hilemos aún más fino . No hubo bajo el radicalismo presión ni intromisión política a los jueces. El Poder Judicial, para bien o para mal, siguió siendo un reducto tradicional. Quizás el último acto de Yrigoyen como Presidente lo simboliza : designó presidente de la Corte Suprema a José Figueroa Alcorta.

La violación del privilegio judicial se inicia el 6 de septiembre de 1930 y como instrumento de persecución política . Es justo recordar que la bisagra negra la coloca la Corte con su acordada de reconocimiento de la dictadura que - elogia “La Nación”, con la pluma de Alberto Gerchunoff - pone la “fórmula jurídica que faltaba” , para que todo fuera “luminoso y justo”.

Moreno nada tiene que decir ante lo que ocurre en relación a la justicia. Sin inmutarse, cuenta que conspiraba en el despacho judicial de Mariano de Vedia y Mitre, quien en algún momento colaboró para encontrar la solución judicial para Moreno haciendo lugar a las recusaciones. También lo hizo Dimas González Gowland, interventor federal de Uriburu. Silencio de Moreno, autor de un proyecto para prohibir estas designaciones, cuando Yrigoyen recurría a magistrados para asegurar las garantías electorales. Y silencio ante la adhesión a Uriburu de la Cámara Federal y los desmanes que siguieron : cesantías de ministros de la Corte de Buenos Aires ; del presidente de la Cámara Civil ; de jueces en Mendoza, Salta, Catamarca, Córdoba, Capital Federal. Algunos, por el delito de no reconocer la autoridad de hecho, o las facultades judiciales de los interventores, llegan a ser procesados y presos, como el Presidente de la Cámara Federal de Córdoba.

Ni Moreno ni González Escarrá se sensibilizan tampoco con “ los actos de justicia sobrehumana ” de los estudiantes cuando en Córdoba, en Buenos Aires, en La Plata, van presos o son expulsados junto a muchos profesores opositores a la dictadura.

 

 

15 Vuelvo a Rodolfo Moreno. En el momento de exaltación - el homenaje de los conservadores al recuperar la libertad - no hizo alusión a persecución política alguna, y lo misma hará su biógrafo oficial cuando Moreno asume como gobernador en 1942. Sin embargo, poco después del 6 de septiembre, en un texto que exalta la colaboración conservadora en el movimiento, acusa a Yrigoyen :

 

En junio de 1928, estando en Europa haciendo un viaje por motivos de salud, fuí acusado ante los tribunales del crimen y el proceso, detenido durante los últimos tiempos de la presidencia de Alvear, cobró actividad desde que se inició el gobierno del señor Irigoyen. En los primeros días de marzo de 1929, fuí detenido por orden de un tribunal que me acusaba en un auto larguísimo que tenía ochenta páginas escritas a máquina, de haber cometido un raro delito de defraudación, pues lo había consumado sin beneficio personal...El acusador principal era un hombre incorporado a las actividades oficiales, a quien Irigoyen, el 13 de octubre de 1928, al día siguiente de su toma de posesión, había nombrado para el cargo más alto en el Ministerio de Marina. En el Departamento de Policía, donde estuve detenido, contando con el solidario concurso de todos los correligionarios durante casi ocho meses, nos afirmamos en la convicción de que no era posible cambiar la situación del país por medios normales.

 

El párrafo es mendaz. El viaje a Europa fue el pretexto usado para escapar cuando los objetivos aparecían logrados y era necesario desnudar la realidad, función que tomó Meyer : “ esta es la Diana romana que no debe ni paga”. La acusación criminal se produce varios meses después de descubiertas las maniobras e iniciadas las acciones por las herederas y por los bancos : no hay sorpresa para Moreno. Moreno no fue detenido en marzo sino en mayo de 1929. El acusador principal no existe : las querellantes fueron dos. La referencia es a Alfredo Mayer, cónyuge de una de ellas, marino cuya jerarquía, capitán de fragata, no le permitía acceder “al más alto cargo” de la Armada y que hasta último momento le manifestaba su “ plena confianza, como siempre la he tenido” . ¿ Por qué insiste Moreno en el argumento del “raro delito de defraudación”, ni siquiera receptado por quienes lo liberaron ? No habla para los jueces, sino de cara a su carrera política.

No creo que el contraste que presenta la vida pública de Moreno, antes y después de su actuación en la sucesión Palma y sus anexos haya sido ajeno a dicha intervención. Más aún: sugiero que Moreno quedó marcado por un proceso del cual ni sus cercanías políticas lo consideraron víctima inocente. En 1941, los radicales lo llaman “La Granja Blanca” y según recuerdos recogidos por Horacio Ferrer no debe haber sido demasiado conocido para su propia tropa.

Su conducta pre y post golpe septembrino aparece como contradictoria. Conspirador activo del grupo “Crítica” se suma congruentemente a la Federación Democrática, a la que Uriburu y Sánchez Sorondo destruyen en beneficio de la formación del “partido nacional”, que se concretará en el Partido Demócrata Nacional, con eje en los conservadores bonaerenses, cuya constitución y programa, pese a ello, Moreno apoya. Después, unido a Sánchez Sorondo, es enfrentado por Míguez, Amadeo Videla y la joven máquina conservadora dueña del gobierno bonaerense luego del triunfo radical . González Guerrico lo califica de “hombre funesto”. Moreno renuncia al partido, pero poco después con su aliado Sánchez Sorondo se candidatean juntos para senadores nacionales, pero Moreno es desplazado por Santamarina. Al igual que en 1927, se va a Europa. En 1934, nuevamente de la mano de la máquina, es ministro provincial de Martínez de Hoz, pero participa activamente en su derrocamiento. Su ahijado, el liberal y moderado ministro Vicente Solano Lima, renuncia por “La Ley Trampa”, el instrumento del fraude que imponen los caudillejos conservadores, pero el realista Moreno la acepta en su intento de lograr la gobernación, aliado ahora a Santamarina y enfrentado a Sánchez Sorondo y Barceló. Derrota y silencio. Durante toda la década de 1930 Moreno no ocupa ningún cargo nacional. Su embajada en Japón, bajo Ortiz, suena a exilio lejano y no muy dorado: Julito Roca está en Río y Miguel Angel Cárcano en París y, luego, en Londres. Con reputación, probablemente correcta, de liberal, moderno, moderado, su retorno como gobernador por el dedo de Castillo, parece implicar otra voltereta, pues sus ideológicamente afines están buscando el fin de la farsa electoral y el acercamiento a Estados Unidos y a los aliados, posiciones que Moreno asume claramente cuando pretende la sucesión presidencial, aunque, claro está que a través de la decisión de quien ejerce “la unanimidad de uno”, el Presidente Castillo.

Parece haber habido causas más profundas que explicarían ese conflicto. Admirado y seguido por su capacidad e inteligencia, lo cierto es que la personalidad de Moreno no encastra con la máquina conservadora y los valores que ésta debía defender hacia afuera. Esas particularidades de carácter que se muestran en su vida íntima, no parecen ajenas a una conducta pública en la que, en mi opinión, dominan las contradicciones, las decisiones incompletas, la inteligencia trabada por el apego al sofisma y la seducción por las palabras. La sensación de que está donde no debe estar y que nunca está donde le corresponde. La conducta de Moreno abogado en cierta medida se explica desde el Moreno político, más allá de que ni una ni otra fueran excepcionales.

Por otra parte, Moreno nunca olvidó su múltiple actuación en las cuestiones de la familia Palma. Casi un cuarto de siglo después, la justicia anuló definitivamente su creación, esto es, la sociedad anónima La Diana, aquella “que no debe ni paga”. Así, los Palma podían recuperar la propiedad de la fábrica de Zárate. Sin embargo, faltaba un documento imprescindible que nadie sabía dónde estaba. El hijo de una de las querellantes, joven abogado - luego juez - juega la última carta: preguntarle a Moreno, quien, con cordialidad, disipa su cautela y le precisa: “ese documento está agregado en el expediente tal, año 1927.”

Una memoria excepcional, y un recuerdo imborrable.

 

AFE. oct. 1998

* Este artículo recoge información de un trabajo en preparación sobre los treinta basado en mi tesis Biografía del “Comprar a quien nos compra”, en parte utilizada en Sindicalistas en la bancada conservadora (“Todo es Historia” Nº 314, sept. 1993), El uso político de la historia (“Desmemoria, N.10, feb/marzo 1996) y Quiero y Retruco : volviendo a reubicar el Tratado Roca-Runciman en el marco de la decadencia argentina (“Archivos del Presente”, Nº 5, sept.1997). Agradezco además la colaboración de la señora Laura Solari Palma de Longhi Bracaglia y de los señores Francisco Gutiérrez, ingeniero Alfredo Mayer, Dr Raúl de los Santos y Sr Felipe Solari Klein.

Szusterman , Celia: Frondizi - La política del desconcierto , Buenos Aires, 1998, p. 73.

Los Conservadores : Correspondencia entre Pablo González Escarrá y Rodolfo Moreno. Documentación inédita de la década del 30 .( “Desmemoria” N.18, mayo-agosto 1998, p. 197 )

Ghioldi Américo, Más allá de la revolución, Buenos Aires, 1957, p.146.

Perón no inventó el autoelogio: el pueblo fue bautizado Gobernador Ugarte en tiempos del... Gobernador Ugarte, el famoso “Petizo orejudo”. La estación se habilitó en 1907 y el pueblo fue fundado poco después en tierras de A.Bonduel conocidas como la “escuela de las Lugones”, fundada en 1875 por Sarmiento y Augusto Krause. Cfr: ALVAREZ, Olegario, Poemas y prosas - Gobernador Ugarte , Chivilcoy, 1978.

“Hato de cafres”: expresión de la época que mentaba “grupo de vividores o proxenetas”, recientemente resucitada por el Ing. Felipe Solá al proclamar en Avellaneda su precandidatura a gobernador de Buenos Aires para denostar a otras tendencias del justicialismo. Como Solá es nieto de González Escarrá se me ocurre que la expresión debe recoger algún conocimiento o recuerdo familiar.

“La Nación”, 14 de octubre ; 5, 7 y 14 de noviembre de 1930 : A. Santamarina, calificado de “la máquina” :convocamos a “ independientes de significación en el comercio, la industria, la producción y el trabajo” y “somos üna acabada expresión de las fuerzas vivas”. Junta de Gobierno: Luis Duhau, Presidente ; J.O.Bas, C.V.Pereda, E.Huergo, G.A.Frederking, Diego Lezica Al­vear. Duhau: "Sin apremios. Siempre he estado alejado de los hechos electorales, pero la política parece ad­quirir una significación bien concreta", hay “un cambio en la forma de hacer política”. Otros “apellidos” : Martínez de Hoz, Ortiz Basualdo, Pueyrredón, Ramos Mexia, Leloir, Atucha, Lezica Alvear, Alvear, Seré, Pereda, Luro, Lobos, González Guerrico, Fernández Guerrico, Paz Anchorena, Juárez Celman, Duggan, y entre los de las “fuerzas vivas” nuevas, Campomar, del Sar, Helbling, Kemmeter, Tetamanti, Cambiasso, Gnecco, etc. Urbano, Carlos y Luis Duhau, grandes estancieros y ganaderos criadores del Tuyú, fueron radicales que apoyaron en 1926 la reelección de Yrigoyen. El  Ing.L.Duhau fue alto funcionario en el gobierno bonaerense de Valentín Vergara.

Ramón Valdés Cora, “matador”de E.Bordabehere, como lo calificara L.de la Torre, no parece haber sido un simple hampón, sino todo un dirigente conservador, a juzgar por esta noticia de “La Nación”, 13 de septiembre de 1930 : “Reunión de los civiles que actuaron en Campo de Mayo durante la revolución. A cada uno de los civiles incluidos en una "lista de honor" se les entregó una medalla como recuerdo de su conducta en los preparativos de la revolución.” Entre otros: Jorge L. Hirsch, Antonio Santa­marina, Ramón Valdez Cora, Leopoldo Melo, Federico Pi­nedo, Uberto Vignart, Santiago Ganduglia, Daniel Amadeo Videla, J.Aguirre Cámara, J.M.Bustillo (h), M.A.Fresco. Resuelven reunirse to­dos los 6 de septiembre y "prestarnos ayuda en todas las circunstancias de la vida, cualquiera sea el sitio en que nos encontremos, dentro o fuera del país".

“La Nación “, 20 de febrero de 1931. Sánchez Sorondo: "nuestros clubmen abandonan sus palacios y la cómoda tertulia para agitar la calle, dormir en la policía, acudir de madrugada al Campo de Mayo, al Palomar o a San Martín y para formar la legión por el progreso de la República.” En el almuerzo de autodisolución de la Legión de Mayo. Se interpretó la Marcha del 6 de septiembre de C.Montbrun Ocampo. 3000 asistentes. Cipriano Pons Lezica: el caudillaje "en todos los casos aparece con orígenes populares, divisas libertarias, hombres vulgares, medios despóticos, carácter demoledor, fondo inculto y obra estéril".

Con su propio Partido Provincial, desde la escisión de 1923.

“La Granja Blanca”, primera gran usina láctea, ubicada en la calle Carlos Calvo al 3000 de la Capital Federal, fue luego “La Vascongada” y “Parmalat” ; aún se comercializa la marca. “La Diana”, productos químicos, especialmente ácido sulfúrico, ácido tartárico y derivados del zinc, ubicada en Zárate, fue expropiada invocando su valor estratégico en 1971, Ley 19.121 : la indemnización fue el equivalente a quince millones de dólares de 1987. Ambas`fábricas, de enorme valor, son anteriores a la primera guerra mundial.

Guinzburg, Carlo, “ El juez y el historiador ”, Madrid, 1993, p.23.

“Della Valle de Palma, Josefa s/ sucesión testamentaria” : Juzgado Civil 10 Secretaría 30. Un expediente de 23 cuerpos ( cada uno de 200 fojas) más otro tanto en voluminosos incidentes, además de los juicios paralelos. Iniciado en 1925 concluyó en 1987: probablemente un record.

. José María Palma, nació en 1851, en Buenos Aires, hijo de genoveses, como la mayor parte de la primera ola de inmigración italiana. Aunque argentino, integró la elite de la colectividad italiana y fue fundador del “Circolo Vittorio Emmanuele”, del “Circolo Italiano” y del Nuevo Banco Italiano. Casó con Josefa Della Valle, también argentina hija de genoveses, hermana de Angel, el pintor cuya obra "La vuelta del Malón" exhibe el Museo Nacional. Industrial, Palma en 1891 adquiere el activo de la Sociedad Anónima Fábrica Nacional de Dinamita, ubicada en Zárate, y la destina a la producción de productos químicos, azufre y derivados. En 1912 con dos de sus hijos, uno ingeniero y el otro doctor en química, comienza la producción de ácido tartárico en la fábrica de Zárate, "La Diana", como socio capitalista de la sociedad en comandita Palma Hermanos y Cía. constituída con sus hijos varones. Al mismo tiempo tiene intereses en minería, en San Juan, un negocio rural de ramos generales y acopio de cereales en Ancón, Buenos Aires, y como no podía ser de otro modo, cuatro grandes estancias, algunas heredadas, en Lincoln, Carlos Tejedor y Pehuajó. En esos años, su fortuna se calcula en más de veinte millones de pesos, anteriores a 1930, o sea más de ocho millones pesos oro, sin incluir “La Granja Blanca”, ajena al patrimonio sucesorio. Cómparese con la sucesión de Nicolás Mihanovich, en 1930: 35 millones de pesos, de 1930, ya devaluados por la crisis ( “La Nación”, octubre 14 de 1930) Palma murió a los 87 años. De su matrimonio con Angela Della Valle nacieron trece hijos, llegando a adultos cinco varones y cinco mujeres.

En 1926, a raíz de estos conflictos, Palma renuncia y asume el vice, Luis Colombo, que inicia así su gestión de dos décadas.

Martelli también era activo conservador: rosarino, fue luego intendente en un municipio del Gran Buenos Aires. Agradezco esta información a su nieto, el Dr Rodolfo Martelli.

Palma tenía bienes propios heredados y de carácter ganancial. Por el fallecimiento quedaba disuelta la sociedad conyugal y los hijos, como herederos, pasaban a ser titulares de la mitad de la madre. El principal bien sin deudas era el capital de Palma en la sociedad propietaria de la fábrica de Zárate. También había algunos bienes propios de la madre, como la casa del pasaje Luján, hoy Giuffra, de San Telmo, en cuyo frente una placa recuerda al pintor Angel Della Valle.

El nombre de Moreno fue recomendado por su amigo, el Dr Carlos Mayer, también amigo de los Palma y primo hermano de uno de los yernos, el Capitán de Fragata Alfredo Mayer, el más activo apoyo de Moreno y quien luego se transformará en el principal impulso de la querella que lo llevará a la cárcel.

Los bancos incolucrados son : Nuevo Banco Italiano, Banco de la Nación, Banco Holandés, Banco de Italia y Río de la Plata, Banco Español del Río de la Plata, Banco Popular Argentino, Banco de Galicia y Buenos Aires.

Lo trae Moreno. Oscar C.Meyer era radical antipersonalista de Santa Fe con mandato de 1922 a 1926. Entre 1913 y 1915 fue Intendente de Rosario y luego fundador de la Liga Patriótica Argentina en Rosario. Por entonces era también liquidador del Banco Comercial del Azul, otro caso judicial renombrado y con vínculos políticos.

Debenture: un título u obligación negociable, con interés y amortización determinados, con o sin garantía, que da cierto derecho al control de la sociedad emisora a través de un fideicomisario. En la época, la emisión de debentures se regía por la ley 8875, de 1912.

Su abogado es el Dr Norberto Gorostiaga, cuyo procurador es el Dr Enrique Battilana.

23 de abril de 1928. La cita es del expediente sucesorio. La misma tesis se expone en el juicio por nulidad de constitución de la sociedad iniciado por los bancos. El embargo se mantuvo. Ver NORBERTO GOROSTIAGA, Abogado. QUERELLA seguida por las Sras. Emma Carmen Palma de Mayer y Sara Palma de De los Santos contra los Dres. Rodolfo Moreno (hijo) y Oscar C. Meyer por los delitos de Defraudación y Prevaricato, Buenos Aitres, 1929. En las  p. 41 y 141, se encuentran las presentaciones de la nueva sociedad y de Moreno publicadas en “Campo Neutral” de “La Nación” 24 de agosto de 1928 y 6 de`septiembre de 1928 y del Banco de la Nación Argentina, 25 de agosto de 1928. . Este libro incluye todos los escritos de la querella, la acusación fiscal, y las dos resoluciones de procesamiento.

Las fuentes que utilizo para la querella son : NORBERTO GOROSTIAGA op.cit.  ; MONIS, José L. Rodolfo Moreno : el hombre y su acción, Buenos Aires, 1942 ; ESTUDIO DEL DR. EUSEBIO GOMEZ , PROCESO a los Doctores Rodolfo Moreno y Oscar C. Meyer (comprobación de su injusticia) Buenos Aires, 1930 ; y “La Prensa”, 22 de diciembre de 1929. El sumario criminal parece haber sido incinerado, como es la regla.

La cita corresponde al tomo V p.187 de la obra de Moreno. Soler y Jiménez de Asúa coinciden con la opinión de la Cámara : SOLER, Sebastián, Derecho Penal Argentino , Buenos Aires, 1944/47, tomo IV, p.332 ; JIMENEZ DE ASUA, Luis, El Criminalista , Buenos Aires, 1947, tomo VI, p. 192.

El voto mayoritario lo tomo de GOMEZ. El del Dr F.Oribe de “La Prensa”, 22 de diciembre de 1929, p.13

La resolución sobresee por el delito de defraudación y, por prescripción, por el de prevaricato.

El sobreseimiento también alcanzó a los delitos de defraudación a los Bancos, coparticipación en los delitos de quiebra de La Granja Blanca y en la falsificación de balances, porque el Fiscal - también del fuero comercial - no impulsó la acusación.

 

En el actual sistema legal de sociedad conyugal, los bienes del cónyuge no deudor - en el caso la causante J. Della Valle de Palma - no responden por las deudas del otro. En realidad este sistema surge de la Ley de Derechos Civiles de la Mujer Nº 11.357 que es de septiembre de 1926, pero quedó en claro desde la reforma del Código Civil, 1968. Por otra parte, la ley de Transferencia de Fondos de Comercio N. 11867 es de 1934 y la Ley de Quiebras N. 11719 de 1935.

El Banco Holandés era acreedor de La Granja Blanca, con aval de Palma padre. Moreno y Meyer pretendieron que la prioridad de las herederas sobre la fábrica de Zárate no lo alcanzaba, lo cual era inexacto.

La Granja Blanca era propiedad de una sociedad colectiva cuya quiebra “constituye en estado de quiebra.” a sus socios (Art. 3 de la primitiva Ley de quiebras Nº 4156, vigente a ese momento).

La opinión de los descendientes Palma no es favorable a Moreno. Algunos recuerdan que se consideraba que Moreno quería ser gobernador de Buenos Aires y que sus actos estaban vinculados a la financiación de su campaña electoral.

Comparación de valores: en 1934 la Junta contra la Desocupación (ley 11896 ) recibió dos millones de pesos. Pesos post crisis del 30.

El propio Moreno cuenta que ya conspiraba estando preso. DIEZ PERIODISTAS PORTEÑOS, Al Margen de la conspiración , Buenos Aires, 1930.

En 1939, la Ley N. 12.583 reformó el Código de Procedimientos facilitando la libertad bajo caución.

JIMENEZ DE ASUA, op. cit. t.II, p. 71, califica de “obra completa y magistral” a uno de los libros de Ramos. Ramos fue considerado el iniciador de la influencia de la escuela penal alemana.

Salvador Fornieles, C. Güiraldes, M.Jantus, Jesús H Paz, Clodomiro Zavalía, Eduardo Bidau, J.J. Díaz Arana.

En esa delegación, el delegado obrero era Bernardo Becerra, fundador, vicepresidente y dirigente de la CGT, a quien acompañaba como asesor Sebastían Marotta. Becerra fue el primer diputado nacional sindicalista, electo como extra partidario y de hecho en representación de la Unión Ferroviaria, en las listas del PDN de Buenos Aires de 1932, hecho desconocido para la historia habitual del sindicalismo., Ver mi artículo Sindicalistas en la bancada conservadora , ya citado.

DIARIO DE SESIONES DE LA CAMARA DE DIPUTADOS DE LA NACION, 1918, t..IV, p.653

Uno de esos profesores es Sebastián Soler.

Moreno nació en 1878 de padre chileno - hijo de maestros exiliados en Chile - y madre brasileña, que lo sobrevivió. Ministro de Gobierno de Marcelino Ugarte en 1914. Candidato conservador a gobernador en 1922. Diputado nacional por Buenos Aires :1916-1920 ; 1922- 1926 ; 1930, pocos meses ; y 1934, no se incorpora para asumir como Ministro de Obras Públicas de Martínez de Hoz y, luego, de Gobierno. Renuncia en 1935 aliado al golpe palaciego contra el gobernador. El presidente Ortiz lo nombra embajador en Japón y Castillo lo hace gobernador de Buenos Aires en 1942. Renuncia en abril de 1943, cuando Castillo define su apoyo a Patrón Costas y ante la amenaza de intervención. Cfr. WALTER, Richard J., La provincia de Buenos Aires en la política argentina 1912-1943 , Buenos Aires, 1987. MONIS C. op. cit .

DIEZ PERIODISTAS PORTEÑOS, OP.CIT . P.342.

Moreno conocía bien a los Mayer. Junto a Carlos Mayer había sido padrino de Sánchez Sorondo en un duelo. Alftredo Mayer pasó a retiro en 1934, como capitán de navío. Hombre de carácter fuerte, en ese mismo año 1934 lastimó a bastonazos en plena calle Florida a un hermano de Moreno que le increpara su querella. Este episodio terminó en un duelo con Fresco.

Liceaga, José V. Las impresiones digitales del Dr. Rodolfo Moreno ., Buenos Aires 1941. Sé que este libro trata estos hechos pero no he podido consultarlo. La referencia a la denominación que usaban los radicales se la debo a Félix Luna.

Cuenta que en la campaña electoral de 1941 un payador oficial dió la bienvenida a Moreno...llamándolo Mariano... FERRER, Horacio, El tango : su historia y evolución , Buenos Aires, 1963.

González Escarrá integra la Junta partidaria que se opone a Moreno.

Moreno vivió soltero y muy ligado a su madre, que lo sobrevivió. En 1945 efectuó un reconocimiento ológrafo de bienes a favor de una mujer, que vivía con él desde hacía mucho y con quien luego se casó, ya cerca de los 70 años. Sin embargo, el recuerdo político habla de una acompañante japonesa. Luego de su matrimonio siguió apareciendo como soltero. Su casa de la calle Pasteur y su quinta “Nirvana”, cercana a La Plata, son recordadas por su extraña decoración oriental. Algunos relatos sobre su personalidad recuerdan la doble vida de ciertos hombres públicos ingleses. El inventario de su biblioteca, efectuado en su expediente sucesorio, muestra también las contradicciones de su formación intelectual. Por otra parte, no dejó fortuna, aunque probablemente tuvo bienes en el extranjero no declarados. No tuvo estancias pero especuló con tierras : loteos en City Bell y en Villa Lugano.